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Leandro Ávalos Blacha

«Desmesura bajo control... esta adictiva novela puede leerse en la estela pynchoniana, pero asimismo en la del inefable Quentin Tarantino.» La Nación

© Alejandro Meter

 

Leandro Ávalos Blacha (Quilmes, Argentina, 1980) estudió Letras y asistió al taller de escritura de Alberto Laiseca. Ha publicado el relato Serialismo (Eloísa Cartonera, 2005, Premio Nuevo Sudaca Border) y las novelas Berazachussetts (Entropía, 2007, ganadora del Premio Indio Rico de nouvelle cuyo jurado integraron César Aira, Daniel Link y Alan Pauls), Medianera (Eduvim, 2011; Editorial Evaristo, de próxima publicación en 2021), Malicia (Entropía, 2016) y Una casa de pie (Clase Turista, 2017). En 2014 integró la delegación argentina en el Salón del libro de París y fue invitado al festival de literatura fantástica Les Imaginales, de Épinal (Francia) en 2014 y 2017. En 2017 realizó la residencia de escritura en la Maison des Écrivains Étrangers et des Traducteurs de Saint-Nazaire, Francia, para la cual escribió el texto Estuario. Actualmente trabaja en la continuación de la novela Malicia, en una novela gráfica con Stéphane de Caneva. Su nueva novela (inédita) es Los Quilmers.

 

Los Quilmers

Manuscrito inédito / 35.250 palabras

 

 

 

Malicia

Entropía, 2016 / 179 páginas

 

Derechos adquiridos por:

Asphalte (Francia)

Entropía (Argentina)

 

 

 

 

 

 

Malicia comienza con la luna de miel en Carlos Paz de Juan Carlos, un apostador compulsivo, y su mujer, Perla, a quien eligió según la suerte de los números. Los acompaña Mauricio, un amigo de Juan Carlos con quien mantiene una incontenible competencia. La villa turística está asediada por una serie de asesinatos de vedettes que aparecen desnudas y mutiladas. La pareja se involucra en los crímenes cuando conocen a Vilma Menta, una célebre vedette que encabeza un espectáculo de revistas inspirado en los personajes de Batman. Mientras Perla participa del show, el asesino ataca entre bambalinas a la vedette Piru Viedma. Hasta allí, el policial. Los aspectos sobrenaturales de la trama se desencadenan cuando tres espectadoras, una vidente, una niña y otra veraneante, encuentran el cadáver y caen en una suerte de trance. El episodio despierta una de las voces del juego coral que arma el relato, la de la propia Piru, que les indicará desde el más allá cómo sacar provecho televisivo de su muerte.

Más allá del festival de géneros y referencias al cine, el cómic y la televisión, un aspecto crucial de la novela es la sátira del mundo del espectáculo, una horda de empresarios inescrupulosos que no dudan en sumar los crímenes frescos a sus shows, apelando al placer mórbido del público.

«Malicia corteja el absurdo, lo caricaturesco y lo sobrenatural, de la mano del relato policial y del cine. la escritura parece seguir los juegos de cámara de cineastas como John Carpenter y Brian De Palma.» Martín Lojo, Revista Ñ, Clarín

«Desmesura bajo control… esta adictiva novela puede leerse en la estela pynchoniana, pero asimismo en la del inefable Quentin Tarantino.» José María Brindisi, La Nación

«… una escritura sólida, donde lo tradicionalmente novelístico va mezclándose con el policial y el fantástico hasta dotar a sus novelas de un delirio, que ya se ha hecho parte de una tradición, especialmente de la generación surgida en los 60 (Copi, Laiseca, Aira, etc.).» Gonzalo León, Perfil

«Avalos Blacha maneja los resortes de la narración con una pericia excepcional para componer una diversidad de atmósferas que rompe con las convenciones.» Silvina Friera, Página 12 

 

Medianera

Eduvim / 130 páginas

 

Derechos adquiridos por:

Asphalte (Francia)

Evaristo Editorial (Argentina)

Kenya Films (opción serie TV / cine)

 

 

 

 

 

En los patios y sótanos de este barrio, alrededor de la antena de telefonía instalada por la todopoderosa compañía telefónica Phonemark, ocurren cosas extrañas. Las familias acogen a presos en sus casas para poder llegar a fin de mes y tener crédito en sus móviles. Mientras algunos consiguen simpatizar con sus extraños inquilinos enjaulados, otros se convierten en amantes de ellos y algunos más  aprovechan la situación para organizar peleas entre presos y animales salvajes. En el barrio cada vez hay menos nacimientos, más muertes y desapariciones.

En sus cinco capítulos, que bien pueden ser considerados como relatos breves y contundentes, impactantes y no exentos de cierta poesía, el autor nos muestra un mundo bajo el control de un operador de telefonía móvil que ha reducido a sus clientes a esclavos, trastocando incluso las leyes de la naturaleza y el propio concepto de vida. Con la pluma siempre afilada, y con un arte consumado de la sátira social, Ávalos Blacha describe un mundo -el nuestro, o uno no muy lejano- en el que se vive constantemente con miedo a lo que la empresa que les domina y oprime pueda hacerles, las personas (que claramente ya no son ciudadanos) han terminado aceptando una situación que nunca más se cuestiona. Aquí no hay rebeldía, sólo se trata de mejorar un poco su propia situación. La gente no se arriesgaría a no poder recargar sus créditos de SMS. Sólo las abuelas, vestigios de otro mundo, siguen mostrando un verdadero espíritu de solidaridad y compasión, allí donde las generaciones más jóvenes sólo intentan sobrevivir y consumir antes de su propia extinción. Nos reímos. También nos estremecemos al leer esta novela, a medio camino entre la fantasía y la distopía, y sobre todo pensamos que Leandro Ávalos Blacha forma parte de lo mejor de la joven generación de escritores argentinos que se nutren de la cultura pop, la serie Z y la crisis económica, y que nos ofrecen una literatura tan seria como disparatada y vigorizante.

 

 

Berazachussets

Entropía / 160 páginas

 

Derechos adquiridos por:

Asphalte (Francia)

Entropía (Argentina)

Folio/Gallimard (Francia – bolsillo)

Storytel (audiolibro en español)

 

 

 

 

«La ciudad de Berazachussetts es un bardo. Los hijos del poder secuestran perejiles, se los llevan al bosque y los intiman a que violen y maten a mujeres desprevenidas. Los filman y suben el material a Internet. La pasan bomba. En ese decorado abyecto irrumpe Trash, una zombi metalero que tiene pinta de haber sobrevivido al ultraje y se topa con un inefable cuarteto de docentes jubiladas –unas trillizas de Belleville versión SUTEBA– que le dan cobijo en su depto. Trash rompe el hielo comiéndose el cadáver de un volantero y bajándoselo con una cervecita en el living de las maestras. “¿Tienen freezer?”, les pregunta con voz dulce antes de repartir los restos del cuerpo en diversos tuppers para la vianda de la noche. A esta altura de los acontecimientos, página 21, la pregunta que se impone es: ¿quién te baja de un comienzo semejante? Ganador del premio Indio Rico 2007 a la mejor nouvelle bonaerense, veredicto unánime de César Aira, Alan Pauls y Daniel Link (a ver quién se les planta a esos tres juntos), este relato desbordante de Leandro Ávalos Blacha (nacido en Quilmes en 1980, discípulo de Alberto Laiseca, autor de Serialismo) monta un GBA paralelo en cuyos márgenes se cocina una revolución caníbal. Con una escritura precisa y una inventiva voraz, el autor descerraja personajes y situaciones a un ritmo disparatado: héroes cumbieros, políticos sin piedad, cuadrillas de lisiados, viejas chotas, fantasmas y profetas rancheros de un Apocalipsis pop. Ávalos parece haber cirujeado en los contenedores de Alicia en el país de las maravillas, Los siete locos y La conjura de los necios para hacerse un banquete personal con los residuos de esas obras maestras. Acá las acciones caen en torrente, los géneros se baten a duelo y la fauna de Berazachussetts se revuelca en los restos de civilización de un Conurbano reloaded.» Rolling Stone

«Es una obra desopilante, ácida y tremendamente divertida. Zombies, ricos que hacen valer su derecho de pernada, una lisiada que extorsiona a todo un pueblo, ecoterroristas, maestras jubiladas, canibalismo, un universo delirante plagado de personajes políticamente incorrectos.» Selva Almada

«La escritura de Ávalos Blacha es un arco tensado en cuyos destellos convive el habla de la clase media y la juventud punk, la charla de café y la narración más elegante y clásica.» Mauro Libertella, Inrockuptibles

«Leandro Ávalos Blacha distorsiona en Berazachussetts la sordidez y la malaria del postergado conurbano bonaerense a través de un tono hilarante y cáustico.» Guido Carelli, Revista Ñ

«Un libro nada convencional.» Página 12

 

 

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